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Fecha de salida seleccionada: domingo, 11 de outubroFecha de entrada seleccionada: sábado, 10 de outubro
 

¿Merece la pena visitar Lille?

Seis razones por las que deberías visitar la capital de Flandes

 

Si buscas una aventura flamenca auténtica a un precio asequible, la bonita ciudad de Lille, en el norte de Francia, es una excelente apuesta.

Para muchas personas, Lille es poco más que una parada donde hacer transbordo en el Eurostar. Pero olvídate del tren y explora esta dinámica metrópolis, y pronto descubrirás que ofrece mucho más de lo que esperabas. 

Esta bonita localidad del norte de Francia, situada en la frontera con Bélgica, se está convirtiendo en un destino muy popular gracias a su notable gastronomía, su arquitectura variada y sus peculiaridades culturales. 

La ciudad, capital de la región de Alta Francia, está construida a orillas del río Deûle, en Flandes, y ha ganado popularidad entre los viajeros que buscan una experiencia flamenca auténtica y asequible, lejos de las luces brillantes y la ostentación de París.

Con una comunidad internacional muy dinámica, una universidad muy activa y mercados al aire libre que se celebran con regularidad, Lille es una ciudad llena de vida. Te contamos seis razones para visitar Lille, en Francia. 

 

Le Vieux Lille (casco antiguo)

 

Para decidir qué hacer en Lille, nada como dar un paseo por el atractivo casco antiguo de la ciudad. Pasea por las calles adoquinadas de Le Vieux Lille y verás desde hileras de residencias burguesas restauradas con colores vivos hasta fachadas decorativas y torres barrocas. 

Fíjate en la influencia flamenca en los bonitos ladrillos rojos y marrones, que datan del siglo XVII. Te recomendamos quedarte allí hasta que oscurezca, cuando esta zona de la ciudad comienza a animarse con gente que sale a tomar algo después del trabajo y estudiantes que se divierten. 

 

Puntos de interés histórico

 

Podría decirse que es el edificio más ornamentado de la ciudad. Comienza tu recorrido histórico en La Vieille Bourse, una mansión renacentista del siglo XVII y antigua bolsa de valores, famosa por su opulenta fachada dorada y roja. 

Desde aquí, hay un paso hasta la Grand Place, una plaza del mercado rodeada de edificios icónicos como el Théâtre du Nord y el Voix du Nord de estilo art déco. Para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, sube al Beffroi de Lille, situado en el ayuntamiento y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. 

 

Numerosos museos

 

Tan fascinante por dentro como por fuera, el Palais des Beaux-Arts es un amplio museo ubicado en un palacio de verano de estilo belle époque, del siglo XIX. Hoy en día, alberga obras de grandes artistas como Monet o Picasso, y se puede pasar fácilmente un día entero contemplándolas. 

Si optas por algo más contemporáneo, visita el moderno centro cultural de la Maison Folie Wazemmes o el Museo de Arte Moderno Lille Métropole (LaM). Si te interesa más la historia cultural, visita la casa natal de Charles de Gaulle o el Musée de l’Institut Pasteur de Lille. 

 

Una miríada de mercados

 

El Marché de Wazemmes ofrece de todo, desde flores hasta telas, y es uno de los mercados más grandes de Francia. Abierto todos los martes, jueves y domingos hasta las 14:00, es un lugar ideal para mezclarse con los lugareños y encontrar gangas. 

Si buscas productos regionales, visita el Marché Sebastopol los miércoles o sábados, mientras que los amantes de los libros adorarán el Marché de la Vielle Bourse.

 

Comida franco-flamenca

 

Lille es la cuna de la cocina franco-flamenca y ofrece lo mejor de la gastronomía del norte de Francia, desde ternera guisada con cerveza hasta marisco fresco. Para comer todos los días, siéntate codo con codo con los lugareños en una de las muchas tabernas de la ciudad.

Los amantes del marisco se sentirán como en casa en los restaurantes gurmé, que sirven el mejor pescado de la zona, mientras que los fanáticos del fromage y los postres quedarán encantados con la exquisita oferta casi ilimitada.

 

Una animada vida nocturna

 

Al caer la noche, la ciudad cobra vida. Rue Masséna y Rue Solférino, con su infinita variedad de pubs y bares, son las zonas a las que acudir, mientras que Le Vieux Lille cuenta con cafeterías coloridas y locales menos conocidos y más peculiares. Disfruta del ambiente animado de los numerosos bares y cafeterías típicos del casco antiguo y sumérgete en la vibrante escena musical de la ciudad bailando toda la noche en alguna de las populares discotecas locales.

¿Vas a visitar Lille en septiembre? Descubre más sobre la famosa Braderie de Lille, el mercadillo más grande de Europa.