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Fecha de salida seleccionada: Sunday, October 11Fecha de entrada seleccionada: Saturday, October 10
 

Seis pueblos y ciudades de cuento en Francia

Descubre paisajes y castillos encantadores

 

Rebosante de ciudades hermosas y pueblos pintorescos, no es de extrañar que la belleza de Francia haya inspirado a grandes soñadores como Walt Disney. 

Desde el maravilloso departamento de Dordoña hasta el exquisito valle del Loira, no te pierdas los castillos con torres ocultos entre las nubes del sur de Francia ni aquellos que emergen de las aguas en la costa de Normandía. Descubre estos seis destinos franceses de cuento que te harán vivir una aventura de ensueño.

 

Descubre la hermosa Dordoña

 

Ubicado entre el frondoso valle del Loira y las pintorescas montañas de los Pirineos, el departamento de Dordoña refleja la belleza y la espectacularidad del sur de Francia. Famosa por sus espectaculares pinturas prehistóricas, las praderas verdes donde pasta el ganado, los viñedos que envuelven los castillos y las bastidas de piedra de color miel, la región representa el corazón y el alma de La belle France.

Aunque el pueblo de Bella y el castillo de la Bestia son técnicamente obras de ficción inventadas por los creadores de La Bella y la Bestia, no sería descabellado pensar que el encanto singular y las calles empedradas de la Dordoña sirvieron de inspiración para diseñar el pueblo de la joven.

Pero aquí la belleza no se limita a la superficie; según los lugareños, incluso la palabra francesa amour, que significa amor, proviene de la palabra ameur en occitano, antiguo idioma romance que fue dialecto de la región. Ese patrimonio se conserva con orgullo en la forma en que se descompone coloquialmente la región hoy en día: tenemos Périgord, el sobrenombre del valle antes de que se rebautizaran las provincias históricas del país durante la Revolución Francesa; Pourpre (morado), que se refiere a las regiones vitivinícolas del valle alrededor de Bergerac; Périgord Noir (negro), que engloba los bosques de roble oscuro alrededor del valle de Vézère; Périgord Blanc (blanco), llamado así por las colinas de piedra caliza que rodean la capital de la región, Périgueux, a solo una hora y media de Burdeos; y Périgord Vert (verde), que designa las regiones boscosas del norte.

Además de explorar estos magníficos pueblos de cuento de la Dordoña francesa, esta región es el lugar ideal para hacer todo tipo de actividades creativas. Tanto si te gusta pintar paisajes como si quieres aprender más sobre el arte del soplado de vidrio o te interesa el cuero de pescado, hay actividades de todo tipo disponibles. 

Y si eres amante de la gastronomía, estás de suerte. La cocina de la Dordoña, que combina las frutas y verduras de temporada con el pato, el ganso y las deliciosas trufas negras, es simplemente sensacional. Marídala con una copa de Monbazillac de Bergerac y disfrutarás de un placer exquisito.

 

Déjate cautivar por Colmar

 

Colmar, la capital de Alsacia, en la región de Gran Este al noreste de Francia, parece sacada de las páginas de un cuento popular. Este pueblo de cuento, situado a menos de una hora de Estrasburgo, se caracteriza por sus casas de colores con entramado de madera, sus canales adornados con flores y sus calles empedradas, lo que lo convierte en serio candidato a ser uno de los pueblos más hermosos de Francia.

Situado cerca de la frontera con Alemania en la Ruta del Vino de Alsacia, los viñedos locales están especializados en vinos de uva riesling y gewürztraminer. Si quieres probar el primero en su máxima expresión, no te pierdas una excursión de un día al pueblo de Riquewihr, escondido bajo la sombra de la cordillera de los Vosgos y conocido como la “joya de los viñedos de Alsacia”.

Si necesitas más razones para visitar Alsacia o explorar la región, aquí tienes algunos consejos para pasar unas vacaciones románticas en Estrasburgo.

 

 

Contempla el majestuoso Monte Saint-Michel, Normandía

 

Había una vez una isla sagrada en la costa norte de Francia, accesible solo cuando la marea bajaba lo suficiente como para dejar al descubierto un camino secreto. A pesar de que hoy en día se puede acceder al mágico Monte Saint-Michel a través de un puente, en barco o en kayak, su mística continúa robando el corazón de quienes posan la vista en el islote, que emerge del mar como un espejismo. 

Parece sacado de un cuento francés; de hecho, se dice que el Monte Saint-Michel inspiró el hogar de Rapunzel en la película de Disney Enredados. Aunque es posible que los visitantes no conozcan a la princesa, el Monte Saint-Michel no decepciona a nadie. El castillo, que ha servido como abadía monástica, prisión y fortaleza a lo largo de la historia y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, atrae cada año a tres millones de personas, lo que la sitúa como una de los monumentos más visitados del país. Después de un día explorando la isla, habitada por solo 44 personas en la vida real, explora otros lugares destacados de Normandía, incluidos los tesoros medievales Honfleur y Barfleur, los destinos turísticos del siglo XIX Etretat y Deauville, el castillo de Ricardo Corazón de León en Les Andelys y, por supuesto, el jardín de Monet repleto de nenúfares en Giverny.

Con su arquitectura medieval y una catedral gótica que en su día fue el edificio más alto del mundo, Ruan es una parada obligada en cualquier viaje a Normandía. La ciudad, que es el lugar donde yacen los restos de Rollo el Vikingo y donde supuestamente Juana de Arco fue quemada en la hoguera, es la capital histórica de la región.

 

Visita el castillo de Chenonceau en el valle del Loira

 

Conocido como el Valle de los Reyes de Francia, el valle del Loira es un tesoro que oculta hermosos castillos, y el castillo de Chenonceau es la joya de la corona. 

Construido sobre las ruinas de un antiguo molino en el río Cher, el castillo es uno de los lugares más fotografiados de la región. 

Pasa un día explorando el recinto, incluida una visita al Museo del Castillo, que alberga tapices flamencos, y recorre las diferentes estancias apreciando la arquitectura restaurada que da la impresión de que se ha detenido el tiempo. En el exterior, te recomendamos dar un paseo por el Jardín de Flores y el laberinto circular o reservar una canoa y remar por el perímetro del recinto para contemplarlo desde una perspectiva única. El castillo se encuentra a solo dos horas en tren desde París.

Una vez que hayas concluido la visita, no te olvides de conocer algunos de los pueblos históricos cercanos, como Orleans y Tours, donde podrás admirar la belleza local de Países del Loira. 

 

Visita Chambéry y la región de Auvernia-Ródano-Alpes

 

Como capital del departamento de Saboya en la región de Auvernia-Ródano-Alpes, Chambéry cuenta con una amplísima oferta turística. Las excursiones al hermoso lago Annecy, su encantador casco antiguo, una ubicación envidiable a las puertas de los Parques Naturales de Chartreuse y Bauges y la proximidad al majestuoso lago Bourget, el lago de origen glacial más profundo y grande de Francia, hacen de Chambéry un lugar de visita obligada. 

Si echas de menos el ajetreo de la gran ciudad, Chambéry está a menos de una hora en coche de la segunda ciudad de Francia, Lyon, donde podrás disfrutar de la elegante arquitectura, una animada vida nocturna y una gastronomía excepcional. 

Además, Chambéry forma parte de la Asociación Ciudad Alpina del Año para la implantación del Convenio Alpino con el fin de fomentar el desarrollo sostenible en la cordillera alpina, lo que lo convierte en un lugar fantástico para los viajeros conscientes que quieren disfrutar de forma más respetuosa con el medio ambiente. 

 

Explora la cautivadora Carcasona en Occitania

 

Carcasona, una ciudad medieval fortificada enclavada sobre una colina rocosa, restaurada y recreada de manera espléndida, es la ciudadela más grande de Europa. Con 52 torres, muros robustos y torretas puntiagudas que se elevan hasta las nubes, esta ciudad Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO parece sacada de un cuento.

Pasea por la fantástica Cité Médiévale francesa, como se conoce ahora a la antigua ciudad amurallada. Explora el laberinto de calles y patios empedrados, flanqueados en la actualidad por tiendas y restaurantes, y el auténtico puente levadizo en la puerta de Narbona, o cruza el puente Viejo en la base de las murallas para visitar la Bastida de San Luis.

Una vez que hayas concluido la visita, da un paseo en barco por el encantador canal du Midi, construido originalmente para unir el Atlántico con el mar Mediterráneo, y dirígete a Toulouse para pasar el fin de semana.

Si deseas visitar ciudades llenas de encanto, pero sin las multitudes de la Ciudad Rosa, no puedes perderte Albi ni Perpiñán, amante de la siesta y llena de influencias españolas, la antigua capital continental del Reino de Mallorca. 

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